jueves, mayo 11, 2006

¿Me permites hablarte de la muerte?


Transcribiré por parte un texto de Barry Long, con el propósito de acercarte, amigablemente, a un tema, que en general evadimos, ya sea por temor o ignorancia: la muerte.

Espero que sea de utilidad para entenderla mejor y así vivir, intensamente, la vida.
” ¿Me permites hablarte de la muerte? ¿Me permites que te muestre, mientras vas leyendo, que yo comprendo la muerte y que, tal vez te ayude a entenderla y a no temerle cuando llegue el momento? ¿Me permites que te diga cómo sobreponerte al desconsuelo por la muerte de las personas que amas y cómo tú y el hombre o la mujer que más amas puede inmortalizar su amor ahora mientras viven para que la muerte no los separe? ¿Me permites que te diga qué es lo que pasa después de la muerte y mientras tu cuerpo está muriendo? ¿Me permitirás llegar al punto de decirte cómo morir? Porque hay un arte de morir, y la muerte no es algo que pasa mañana: cuando la muerte llega es siempre hoy. No te pido que creas lo que voy a decir, sólo te pido que leas sin depender de otra cosa que de tu buen sentido y de tu parte más verdadera y más real. Dado que en nuestro mundo moderno rara vez se habla de la muerte con alguna realidad, mucho de lo que voy a decir puede sonarte nuevo y no familiar, así que tómate tu tiempo, date el espacio y el silencio para absorberlo lentamente. También ten en cuenta por favor, que la razón por la que estás leyendo es que no entiendes la muerte. Voy a decirte todo acerca de la muerte, comenzando por el principio: qué es la muerte, por qué le tememos y dónde comienza la terrible confusión y la falta de entendimiento. Entonces, si permites que tu mente reaccione con lo que piensas que es la muerte, o lo que crees que es, estarás tratando de decir lo que no entiendes y te perderás lo esencial “.

¿Por qué llegué a esto? Les cuento.
Recuerdo que de pequeña este tema para mi más bien algo curioso, y ya siendo adulta pensé, ¿qué voy hacer cuando mi padre muera? Mi relación con él siempre fue muy cercana. Mi imaginación ilimitada se la debo a él, siempre con sus cuentos infantiles inventados, increíbles, todo para hacernos “bien dormir”. El fue un mago en todo sentido. Mi cómplice en muchas aventuras. Entonces… ¿cómo sería para mí sobrellevar esta ausencia? Por eso es que este tema me tocó el alma. ¿qué pasó entonces? Apareció esa amiga que llega justo a tiempo cuando la necesitas, y me recomienda el libro “La Rueda de la Vida”, de la escritora Elizabeth Kübler-Ross, autobiografía de esta médico siquiatra que dedicó su vida a los enfermos terminales y moribundos. Ella decía que estos pacientes tienen tanto que entregar, tanto que compartir, y en cambio, son aislados, dejados en frías salas y solos. Si todos supiéramos esto, ¿cuántos de nuestros familiares morirían en sus casas, rodeados de sus seres más queridos?. Volver al entorno familiar, ser acompañados y permanecer junto a ellos, es el secreto de un bien morir.
El entender lo que la muerte significa, las prodigiosas posibilidades que ella encierra, que en realidad estamos muriendo a cada instante, que cambiamos sin cesar y que a cada instante renacemos, que la muerte viene a ser simplemente el exacto resultado de toda nuestra vida, que morimos como hemos vivido, todo esto hace que la muerte cese de estar desprovista de sentido y que la vida tenga un sentido más trascendente, por lo tanto vivirla intensamente.

¿Saben que una vez al año cambiamos el 80% de nuestras células?

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Alicia querida: gracias por un texto tan lleno de sabiduria, he visto que quien olvida el hecho, de que estamos aqui solo pasando, equivoca los valores verdaderos y no aprecia la vida. Un abrazo con mucho cariño
Antonio Gomez Yepes

Cristian dijo...

mi querida amiga:

la unica sabiduria consiste en vivir cada uno de nuestros momentos en atencion.

la identificacion con el mundo tridimensional provoca miedo a la muerte, y ese miedo dificulta obtener crecimiento y prendizaje de la experiencia.

gracias por ser, y por aportar alli donde la mayoria no miramos.

que la paz sea contigo.

in lak'ech.

Cristian.

Antonio Gomez Yepes dijo...

Inspirado en este tema escribí sobre el arte de vivir en donde
una de las mejores herramientas es tener presente que moriremos, eso
aconsejaba el Don Juan maestro de Carlos Castaneda, vivir la vida como un guerrero, también Seneca nos aconsejaba vivir la vida trabajando como su hubieras de vivir siempre y tan profundamente como si hubieras de morir mañana, Esa es una fuerza que le da peso a nuestra adormilada conciencia. En http://devivir.blogspot.com.
Un abrazo y un beso con mucho amor.
Antonio

Anónimo dijo...

Alicia, te felicito por lo que estás haciendo y MUCHO ÉXITO CON ESTE BLOG. Qué DIOS te bendiga hoy y siempre por todo esto!

Creo que es un muy buen tema para este comienzo; a mi personalmente me interesa mucho, además de que vivo con mi madre que cumple 83 años este año.

Felicitaciones nuevamente.

Un abrazo grande, con muchas bendiciones,

Amanda Silva

Anónimo dijo...

Gracias por compartir este tema, que me parece muy "atingente".
Además el "enfoque" tiene mucha "altura de miras".


Carlos Alberto Gantes

Daniel Barrantes dijo...

Hola Alicia!

Está bueno tu blog. La muerte es un tema que leí durante unos 10 años en razón de que se me murió un hermano joven a quien quería mucho. Supongo que fue una manera de elaborar la suya. No es fácil. Elisabeth Kübler-Ross es una pìonera en experiencias cercanas a la muerte y en conversar con moribundos. Escribió muchos libros, era médica. Muy buena.

Y por supuesto el Maestro Tibetano es inmejorable. Así como hay una técnica de vivir, también la hay de morir.

Felicitaciones y adelante.

Abrazo fraterno,

Daniel

Claudio Mendez dijo...

Parte de las cosas buenas que van ocuriendo, y que muestran el paso de "eras", es que temas como de la muerte comienzen a tratarse, a hacerse cotidianos. Y de ese modo, imperceptiblemente, los vamos tomando como lo que es,connatural al hecho de existir.

Por ello con alegria recibimos este aporte de Alicia, que lo hace con prestancia, profundidad.

Sólo dar las gracias y la mejor manera de prepararnos al buen morir, es; como ya lo han dicho: Un buen Vivir.

Claudio Méndez

Carmen Gloria Gorigoitía C. dijo...

Me enorgullece -como amiga, socia y colega- ver hecho realidad este blog. Hace muy poco viví la experiencia de la muerte muy cercanamente, la de mi Mamá.

La compañía de Alicia fue fundamental, aprendí de ella lo importante que era el paso que mi Mamá estaba dando, lo que me permitió aprovechar esa oportunidad para cuidarla en familia y expresarle todo mi amor. Hoy tengo la certeza que ella se fue muy feliz, gracias Ali por haber estado tan cercana a mi familia y sobretodo tan ceercana a mi Mamá.

Te admiro por la decisión que has tomado al decirle Sí a tu corazón. Admiro la convícción con que has decidido formarte seriamente en este tema y doy gracias a Dios haber tenido la oportunidad de aprender contigo.

Sigue adelante que somos muchos los interesados en aprender a vivir sin temor a la muerte.
Carmen Gloria

Anónimo dijo...

EL ARTE DE MORIR.

El arte de morir forma parte del arte de vivir. Es el término del proceso de la vida y no es posible separarlo como vivencia aparte. Es mas adecuado entonces hablar del arte de vivir y de como él se manifiesta en los últimos momentos de la existencia.
¿Qué es el arte de vivir? Es la perspectiva, el enfoque, la orientación, finalmente la forma de enfrentar la vida.
Hay dos momentos cruciales en nuestra existencia. El momento exacto en que hicimos nuestra primera inhalación o respiro y el momento exacto en que haremos el último. Que hay en el medio: un regalo. Sí: ¡ un regalo !
El regalo de la posibilidad de disfrutar intensamente de la existencia. Lo que la gente llama la vida de una persona.
Todo el secreto, o el sentido común, está en mantener los equilibrios.
Hay en el hombre equilibrios físico-químicos organizados como sistemas. Hay equilibrios mentales y emotivos también organizados. Hay equilibrios más profundos de orden espiritual. Todos ellos aparecen interrelacionados.
El arte de vivir es el arte de mantener esos equilibrios, pero ello sólo es posible a partir de la energía.
En el conjunto de los equilibrios o armonías hay a su vez un orden que el artista debe conocer y manejar:
La existencia de cualquier ser humano, es parte de una Existencia, Energía o Vida mayor. Dicho de otra forma hay una VIDA que se expresa en múltiples seres vivos dándoles la energía para existir en forma separada.
Cada ser humano tiene dentro de sí una pequeña parte de esa Energía. Cuando deja de existir esa Energía se retira, se va, se integra o diluye en , o retorna a una Energía mayor...
Entre el último segundo de vida de un ser humano y el primer segundo de haber fallecido, qué hay de diferencia? qué falta? Esa porción de Energía que le permitió existir y que ya se retiró.

El arte de vivir entonces es mantener los equilibrios o la armonía tomando contacto con esa Energía que está dentro de cada uno. Ese contacto es un contacto con la VIDA.

¿Pero cómo hacer ese contacto? ¿ Es eso posible ?
¿Si eso fuera verdad, sería como tocar directamente los tapones de electricidad de la casa ? Si fuera posible, no me hará daño?
Primero, es difícil aceptar la idea. La Energía ?..... la Vida ?......... Dios por allá y yo por acá ? Dios dentro de mi ?......
Ahí comienza todo a complicarse y a enredarse.
Contactarse con la Energía es posible, es sencillo y es de sentido común

Prem Rawat me enseñó como hacerlo. No son técnicas complicadas. Los dos requisitos básicos son muy simples: primero, aceptar internamente la idea de que es posible que el ser humano pueda contactarse con su energía central y lo segundo es tener el profundo deseo espiritual de hacerlo.

Aquí volvemos nuevamente al arte de vivir. Cómo mantener los equilibrios, tomando contacto con la energía personal o central.

Si me conecto con esa energía solo puedo experimentar armonía, amor.... todo calza... todo toma sentido... la vida se ordena...hay plenitud... hay felicidad. Los equilibrios se producen, las desarmonías externas no me alteran. Armónicamente me ajusto, me adapto a las circunstancias externas sin romperme, sin fracturarme, sin desarmonizarme. La vida es finalmente un continuo acoplamiento o ajuste de mi armonía interna con lo nuevo, lo desconocido que me va presentando la existencia momento a momento. Cuando hay conexión a la energía interna ese acoplamiento, esa articulación se va dando sin dificultad. Hay confianza en la VIDA. A ello se le denomina fluir.

Así entonces el final de la existencia es sólo otro momento mas del conjunto de momentos que han hecho mi vida. Si mi porción de energía se va finalmente a unir, a fundir, a diluir en esa energía mayor, bienvenida sea esa fusión.
La vida, o energía me llegó con mi primer aliento. Mi primer acto autónomo fué inhalar o inspirar y luego llorar en forma refleja. El último momento de mi vida será también una expiración, pero que no continuará con una inhalación o inspiración...
Si el final de la existencia me sorprende consciente, la única forma inteligente de enfrentar ese momento es en la unión con la energía vital, ella me trajo la existencia, ella se va o yo me voy con ella, porque esa porción de energía, era finalmente yo...

Como dice Khalil Gibran en El Profeta: ...
... Y, ¿ qué es dejar de respirar , sino el liberar el aliento de sus inquietos vaivenes para que pueda elevarse y expandirse y , ya sin trabas, buscar a Dios ?

Alfredo Urrutia

Billy May dijo...

Alicia: Muy emocionado por tu avance en el crecimiento personal y como te vuelcas a ayudar a los demas. felicitaciones y exito. te seguire viendo. Cariños.

Billy May dijo...

Alicia:Te incluyo una carta muy atingente al tema que tocas y que la escribio el PAdre Esteban Gumucio ss.cc., poco antes de su muerte. Creo que nos da un punto de vista..........dice asi:
ALGO LE HA PASADO
A MI MUERTE CON LA RESURRECCIÓN DE JESUCRISTO



Algo le ha pasado a mi muerte futura con la Resurrección de Jesucristo.
Antes que venga, yo puedo adelantarme
y ganarle “el quien vive” a la muerte.

Puedo decirle: “no me puedes robar la vida
simplemente porque yo puedo regalarla antes de tu visita”...
Jesús me ha enseñado a darla entera, cuerpo y alma.

Cuando venga la muerte, se quedará con un cadáver; no conmigo.
Mi cuerpo ya es del Señor. Mis miembros vivos son del Resucitado
desde mi bautismo.

Soy uno solo: cuerpo y espíritu, uno solo en la vida verdadera.
La muerte no puede arrebatarme: estoy en las manos de la Vida,
para siempre, en la misma fuente de la Vida.

Ése que llevan al cementerio ya no soy yo:
que se quede la muerte diluyendo bajo tierra lo que es tierra.
No puede tocar a mi persona.

No puede mi amor ser consumido por los gusanos.
Aprendí de Cristo a darlo todo
y todo lo entregado quedará para siempre,
ciento por ciento en el Dios vivo.
“Oh muerte ¿dónde está tu victoria?”
Estoy aprendiendo a mirarte de frente,
a reconocerte vencida en la Cruz.




Afirmado en mi Señor Resucitado te miro,
como mira un niño la jaula de los leones
desde los fuertes brazos de su padre.

Todo entero incorporado al primer nacido de entre los muertos,
comparto desde ahora la vida nueva de mi Señor y Amigo:
En su cuerpo y en su sangre lo he puesto todo:
mi mundo, mis ojos, mis palabras, pensamientos;
mis luces, mis oscuridades, mis gozos y mis lágrimas;
mis acciones, sentimientos, mis anchuras, mis límites,
mi carne, mi espíritu y hasta las oscuras profundidades de mi ser.
¿Qué te queda, muerte, sino un poco de polvo?…
Eres dintel solamente. La Puerta es mi Señor.

Quedan de este lado los tiempos, las duraciones, los caminos.
Al atravesarte se rompen los límites y empieza
la inagotable novedad.

Voy con Cristo, me basta ahora su camino de pobres,
voy transfigurado, nuevo y yo mismo,
gratuitamente vencedor y vencido.

Cristo me arrebató, me tomó para sí: ya no soy tuyo, muerte.
Así, humildemente vencida, te has hecho hermana:
“hermana Muerte”, pequeña, gris, servidora de nuestra Pascua …

** ** **

Anónimo dijo...

Alicia, gracias por tu reflexión. Te felicito por este espacio que abres desde tu corazón.
Un abrazo y cariños,
Vero Alliende

Maria Eliana Carrasco dijo...

Creo que lo único que tenemos asegurado es la muerte, nadie puede "saltarse" ese estado, por lo tanto es muy importante que todo lo que hagamos antes de ella debe ser de calidad. Sentirse bien con lo que somos, hacemos y pensamos es una manera de acercarse a la muerte con toda la dignidad que nos merecemos. Que no quede ni tan solo una deuda por cumplir, que estemos limpios y puros para alcanzar ese estado que no conocemos, pero que presentimos y así nos sentiremos "livianos" en el momento de poner la cabeza en la almohada antes de dormir lo que representa de alguna manera una forma de morir un poco.
Maria Eliana

Anónimo dijo...

He perdido a mi hija de 11 años en un accidente automovilistico hace 6 años, hoy es el aniversario de su muerte.
Me ha sucedido siempre algo extraño y es que no la extraño, siento y he sentido siempre que no me falta nada, que todo es una pelicula y que en realidad nada ha cambiado màs que la escena. Que existe y siempre va a existir igual que yo y que mi otra hija y que todos los seres que conozco.
La gente cree que en realidad no he sido conciente de su desapariciòn. En verdad siento su ausencia fìsica, he llorado mucho la forma horrenda de su muerte, sinembargo la he dejado partir y no siento que estè muerta.
Todo esto me ha conflictuado y me he sentido culpable durante todos estos años porque se supone que una madre debe sentirse desgarrada por la perdida de su hijo y en parte es asì, pero en parte no lo es porque estoy viva y ella tambièn.
Este articulo me ha servido de consuelo y llega a mis manos justo este dìa, creo que asì debìa ser.