miércoles, julio 11, 2012

ANTE EL VIAJERO


Sabemos algunas cosas muy ciertas sobre la muerte en sí: - Es segura - Es irreparable - Es hoy y no mañana cuando se produce - Es imprevisible - Se muere en soledad, aunque muchas personas permanezcan al lado del que fallece - Nadie puede morir por otro. ¿Hemos reflexionado, alguna vez, sobre estas características de la muerte y las hemos dado por más que sabidas? Si realmente tuviéramos lúcida consciencia de que no sólo mueren los otros, sino que también la muerte nos alcanzará de forma irremisible, estaríamos menos arraigados en nuestro ego. No nos extraviaríamos tanto en vacíos, apegos, ni nos permitiríamos estúpidos estados de ánimo. Al contrario, amaríamos un poco más cada instante de vida, descubriendo su grandeza e inmensidad. Si experimentáramos a nivel profundo y revelador (no meramente intelectual) que hemos de morir, concederíamos mayor importancia a lo que realmente tiene valor y no nos perderíamos en tantas insignificancias y trivialidades. Mejoraríamos, sin duda, nuestras relaciones internas y externas, y enfocaríamos la muerte no con pavor o desesperación, sino como un medio para potenciar el vivir cotidiano, expandirnos y ganar la quietud interior.
- Ramiro Calle -

Ahora es que me hago la siguiente reflexión ¿Cuántas veces hemos escuchados decir ante un diagnóstico de cáncer u otra grave enfermedad, que aprovecharía más el tiempo para sí mismo, para la familia, disfrutar un libro, o la compañía de ese amigo, o correr por el pasto, decir “te quiero” mas seguido y a contemplar la naturaleza? ¿Qué pasa con nosotros, los que permanecemos y acompañamos?

 MI EXPERIENCIA
Permanecí junto a una gran amiga en ese momento. Es ahí que se requiere más que nunca la cercanía, el diálogo, la compañía. El apoyo emocional y la comunicación. Y como decía a una querida Blogger, días atrás, porque su madre estaba en la clínica en cuidados especiales esperando lo peor, que en esos momentos tenenos que fortalecer emocionalmente el enfermo moribundo o en estado grave porque de lo contrario debilitamos a su Ser. Precisamente por ser algo que nos atañe como individuos, necesitamos estar rodeados de afecto y en un lugar donde el enfermo se sienta acogido, seguro. Para mí fue un honor, un privilegio estar en sus últimos días con ella. Mi amiga tuvo la experiencia del apego familiar, sus hijos, sus nietos. Vivió la vulnerabilidad de una separación y sus consecuencias. Todo junto. Nunca la vi con la rabia propia de quien recibe la noticia. Aprovechó todos los momentos que tuvo. Estuvo consigo misma, con otros, congregó en amor y perdón. Conversamos, como nunca antes, acerca de lo humano y de lo divino. Me di cuenta que hasta yo percibí el mundo diferente desde su perspectiva. Gran regalo, fuerte experiencia. Llegó a sentirse una privilegiada al saber la fecha de su fin por esta vida“sé que la muerte esta cerca de mí, es mi ventaja en relación a muchos: tengo tiempo, el necesario- fueron sus palabras.
Y lo tuvo…

 HOY ES UN BUEN DIA PARA VIVIR COMO TAMBIEN PARA MORIR.

6 comentarios:

roxana dijo...

El bien vivir, el bien morir Tendrá relación???? Por experiencia sentí y siento que hay que estar pero TAMBIEN hay que respetar y dejar ir. Y cuando me toque a mi espero que me dejen ir tranquila, sin aparatologia ni comercio medico delante. Que tema!!!! Beso

Alimontero dijo...

Roxana cuánto tiempo mujer, mas bien te leía en PUNTO APARTE, mi otro blog... te agradezco pasaras por aquí también.

En cuanto a dejar ir,totalmente de acuerdo, es el sentido de este blog. Comprender que somos pasajeros y que la muerte es sólo un cambio de estado, del cual estando allà, los que han regresado, no desean retornar.

Cuando nos aferramos a nuestros seres querido, también es resistencia a su partida....soltar...soltar...

Gracias por tu visita y comentario.

Feliz semana,

Ali

Luis de Burg dijo...

dos cositas para comentar en tu nueva entrada, que ya se te extrañaba por cierto....

"nadie puede morir por otro" eso es muy contradictorio, ya que existen personas que dan su vida por alguien más, madres que cubren con su propio cuerpo a sus hijos para que la bala o granada no les haga daño, mucha gente que se interpone entre un cuchillo y la víctima que ni siquiera conocen, y hay más, existe mucha gente que son capaces de matarse en una sala de hospital con tal de que su familar reciba un organo para seguir viviendo, existen muchas formas para morir por otro....

mi madre decía: "para todo existía una solución, hasta para la muerte"... ya que en nuestro subconciente existía una esperanza con la creación de nuestros dioses, habíamos creado una solución para la muerte, creando una ilusión de vida llena de beneficios, sin enfermedades, sin dolor, vivir eternamente como un dios, y sigo pensando que tiene razón, sólo hay que darle una miradita a la biblia para darse cuenta, entonces, cuando la muerte ya está demasiado cerca fluye las dudas de que ese dios sea real y entonces nos llena de pavor la hora final, quizás porque nuestro subconciente nos revela la realidad de las cosas, que no existen tales dioses y que despues de la muerte no existe nada... es por eso que siempre digo que es mejor ser ateo, porque vivimos una vida sin la esperanza de poder salvar nuestra alma y vivir eternamente, vivimos tranquilos esta única vida que nos regaló la naturaleza, cada día como un regalo sin estar pensando en la muerte....

Taty Cascada dijo...

Al final, ¿Qué importa más: vivir o saber que se está viviendo? Clarice Lispector

Mi querida Ali: Sabía que leyéndote, encontraría esa paz y relajo que supiste entregarme, cuando llegaste de improviso al Hospital. Mi madre continúa luchando y yo a su lado reflexionando sobre la vida y la muerte, sobre el amor y ese nexo que nos ata a la vida.

Sabemos que la muerte es una constante en la existencia humana y vegetal. Una verdad absoluta, que en algún momento enfrentaremos con dolor -si el que parte es un ser querido o cercano-, o con terror -si asumimos que somos nosotros mismos los que deberemos asumir la partida-. Es tan fuerte el nexo que unió a nuestros primeros seres humanos con la vida, que fueron capaces de crear Dioses o divinidades superiores, que los ayudaron a sentir que la vida tiene una continuación después de la muerte.
Es necesario reflexionar porque la muerte es un hecho cierto, que está más cerca de lo que intentamos pensar. Tu amiga, Ali querida, lo comprendió todo, y ella supo vivir su ventaja. Su sabiduría consistió en percibir su realidad, enfrentarla, y disfrutar su tiempo como lo más preciado de su vida...

Ali querida, sabes que este tema es para mi demasiado especial, y sé muy bien que deberé releerte, para encontrar las respuestas que necesito.
Besitos amiga.

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Sabias palabras las de Ramiro Calle, un autor cuyos métodos sigo y cuyos libros forman parte de mi biblioteca. Saber y ser consciente de que la muerte puede ocurrir en cualquier momento, te conecta con lo realmente hermoso e importante de la vida y hace que tengas ganas de dejar de pelear y prestar atención a lo que no te nutre ni te enriquece

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...

Si sabemos despojarnos de lops egos, de no vivir rijidamente con las posesiones de todo tipo, moriremos serenamente y felizmente.
Cuando la muerte se produce siempre hay en ese lado invisible para la mayoría Seres de Luz que Acompañan en ese Viaje.


Un abrazo.