domingo, abril 15, 2007

EN BUENOS AIRES

Vengo llegando de una hermosa vivencia en Buenos Aires. Fui invitada a un programa radial de Medicina Alternativa y Holística para hablar sobre el Arte de Vivir para Bien Morir.
Fue una gran experiencia. Saber que tu habilidad, tu pasión, como digo generalmente, eso que te surge del fondo de tu alma “le sirva” a otro, es el feedback para seguir adelante. Le brindas algo más que una mera información. Eso que el otro necesita y espera con ansias recibir, como la palabra precisa ante una determinada situación. Incluso le permite decidirse y actuar. Que maravillas nos ofrece la vida! Solo tenemos que estar atentos.
Reiterar que ni siquiera nos damos cuenta que vamos cambiando constantemente: “El cuerpo que muere no es el cuerpo que nació. Para crecer debemos experimentar muchas muertes. Una y otra vez cambiamos de aspecto, de actitudes y comportamientos, a medida que pasamos de una etapa de la vida a la siguiente. La persona que muere es sólo una de las personas que llegamos a ser mientras vivimos” – decía Richard Reoch.
Civilizar la muerte, llevarla al hogar y evitar que siga siendo una fuente de temor es uno de los grandes desafíos de nuestra Era, es el Manifiesto del Centro de la muerte natural.

Te invito a conversarlo, porque hoy es mi desafío también!

12 comentarios:

Martha dijo...

Alicia:

No lo había visto desde esa perspectiva que planteas ese hecho de que todos los días en la vida morimos y renacemos... Por otro lado, creo que aparte todas las cosas que has logrado últimamente como la invitación al programa de radio (que me hubiera encantado escucharte), al igual que la nota en internet no es más que el resultado de que eres una persona me atrevería a decir, "Destinada" para realizar una labor como esa, porque todos aprendemos muchísimo de las cosas que compartes sobre el tema y tu fortaleza espiritual y tu apasionamiento es algo que se percibe y se refleja en lo que haces.

He andado un poco desaparecida, pero por aquí te sigo leyendo.

Cuídate y saludos!!!

Alicia Montero C. dijo...

Martha, gracias por tu feedback! y si...pienso lo mismo que tú. Creo que sigo mi pasión porque la vida me va develando cosas. Nada es permanente...tenlo presente, puede que mañana tú y yo estemos en otra y estaremos tan felices como siempre.
Eres una gran mujer..estuve de visita "por tu hogar"... me encantó!

Anónimo dijo...

Hola Ali, que buena experiencia eso de salir y compartir, nadie es profeta en su tierra, y por ahi supe que fuiste invitada a participar en un Congreso en Argentina, ojalá participaras y pudieras seguir compartiendonos tantas cosas interesantes y experiencias.
Siempre es un agrado escucharte, me entregas optimismo y ganas de amar la vida.
Que la paz siga contigo,
Bety

Expresiones. Un Punto de Encuentro dijo...

Y que gran desafio, porque no es nada facil aceptar esta situacion. Y claro tan metidos en lo mundano y en el vacio de nuestras actitudes dan suficiente argumento para huir de una gran verdad.
He leido tus anteriores post y son demasiado interesantes, pero para esto debeo regresar y tomar cada uno con cuidado. A proposito tienes en tu post de febrero el nombre de igual a uno que ya estoy preparando solo que mi caida libre es desde otro angulo. Es una caida libre dentro en nuestro mundo.
Fue un gusto haber estado en tu blog conociendo algo que sabia que existia pero que no me atrevia a tomar como el comun.
Pronto estare en tu otro blog, solo que ahra estoy preparando viaje a suramerica por cuestiones de trabajo

Un abrazo desde West Palm,

Jaimie

Alicia Montero C. dijo...

Jaimie, bienvenido! elige tu donde estar, que yo estaré esperándote para charlar. Es lo bello de la vida, y un propósito también de los blogs: crear redes de encuentro!
Estará listo el café para cuando vuelvas!

Anónimo dijo...

Alicia, te felicito por tus escritos, trasmites dinamismo, encanto, alegrìa.
Vivi

Paul Ponce dijo...

Hola Alicia:

Yo creo que tú has descubierto tu "ser" en este mundo, creo que alimentas la esperanza de muchas personas con algo que está siempre a la deriva en la mayor parte de nosotros, que dice relación con la humanidad. Estamos en este mundo para ayudarnos los unos a los otros desde perspectivas en algunos casos, diametralmente distintas. Sin embargo veo con regocijo que tu luz se ve reflejada en cada una de las personas que logran captar el "mensaje" fantástico de morir y renacer cada día....

Felicidades Ali, y gracias por tu luz...

marvision dijo...

Tengo tanto que aprender yo de ti...
No tengo miedo a la muerte, pero no se si sabré estar preparada para recibirla, esa es otra cuestión.
un gran saludo de marvision

Anónimo dijo...

Hola Alicia! Qué gusto me saber lo bien que te está yendo en ese trabajo tan noble que tienes y que es tan diferente a los otros oficios cotidianos que la mayoría de seres humanos realizan en este
confundido planeta. Me tomé unos minutos para leer algunos de
tus artículos publicados en tu blog así como aquellos publicados en la prensa argentina a propósito de tu estadía allá. Los leo con mucho aprecio y con mucha calma y te digo que me ayudan a redescubrir la parte humana en mi olvidada por los quehaceres diarios de mi vida en este país.
Con el mismo cariño de siempre.

Carlos

Julio A. Pagano dijo...

"Por amor a la vida"
La muerte no existe, sólo la transformación. Miras con pánico a la tumba, como si allí todo acabara. No temas. Observa, la única certeza es el cambio. Nada permanece igual. Debemos ser conscientes de nuestro limitado tiempo en este plano. Sólo así viviremos de una manera intensa y profunda, celebrando. No te asustes, continua leyendo. Aunque cueste reconocerlo, este mensaje llega a tus manos por amor a la vida.

La evolución requiere de la mutación de las formas. Nadie llora por la semilla cuando se transforma en árbol, ni por el gusano cuando resurge en mariposa. ¿Acaso una madre se apena porque su hijo ya no está en su vientre? La vida fluye como una interminable sucesión de misteriosas transformaciones.

Hasta cierto punto, la ciencia y la tecnología nos permiten ver qué es lo que sucede antes de nacer. Por ahora, los recursos son limitados. Sólo podemos conocer hasta el instante en que el cuerpo finaliza su ciclo. De todos modos, ¿cuántas pruebas más necesitamos para darnos cuenta de que lo que llamamos vida y muerte no son más que dos caras de una misma moneda? Buscamos certezas, la vida es incertidumbre.

La materia es necesaria para la experiencia en el mundo de las formas. Fuera de ese entorno ya no sirve. Nadie se angustia por abandonar los zapatos a la hora de dormir. Cumplieron una función. Lo mismo sucede con nuestro cuerpo, nos permite movernos en esta dimensión, pero llegado cierto punto habremos de dejarlo. Es un proceso natural. Deberíamos aprender a liberar de tanta negatividad a la muerte. Sólo es transformación.

¿Crees que hablo así porque no soy humano? Claro que las ausencias duelen, y cuánto. Es cierto que el vacío por los que ya no están a veces es insondable. El corazón queda herido, lo sé. Pero si vivimos con intensidad cada momento, amando y disfrutando de todo lo que nos rodea, reconoceremos la muerte como parte indivisible de la vida y podremos celebrar. Habremos trascendido las fronteras de nuestras limitaciones.

Si cambiamos nuestra percepción, ya no lamentaremos la partida de nuestros seres queridos. Seremos conscientes de que simplemente se adelantaron en el camino para seguir evolucionando. No los podemos ver, es cierto, pero los podemos sentir. Sabemos que están.

Mira hacia tu cielo interno. Agradece, desde lo profundo de tu alma, por los momentos vividos. Envíales millones de besos y tus más puras intenciones. Libéralos. Ellos deben seguir su marcha, ya llegará el tiempo del reencuentro. Seguí viviendo. También te irás cuando llegue tu hora. No cierres tu corazón. Aún queda mucho por aprender, mucho por disfrutar. Sólo quien te ama te dice lo que a veces no te gusta escuchar. Nunca lo olvides, este mensaje llegó a tus manos por amor a la vida.

Osselin dijo...

La vida es una aventura... de la que nadie sale vivo.

fiorella dijo...

No solo no somos lo mismo a nivel biològico,celulas que mueren y nacen,sino que tambièn morimos muchas veces y otras tantas nacemos desde nosotros mismos, espiritualmente y racionalmente.Los verdaderos cambios son eso,pequeñas muertes.Un beso