
Permíteme este cuento.
"Había una vez un árabe que viajaba de noche . Sus esclavos, a la hora del descanso, se encontraron que no tenían mas de 19 estacas para atar a sus 20 camellos . Cuando consultaron al amo, éste les dijo : "Simulen que clavan una estaca. Cuando llegan al camello número 20 creerá que está atado." Así lo hicieron efectivamente, y a la mañana siguiente todos los camellos estaban en su sitio, y el numero 20, al lado de lo que se imaginaba, sin moverse de allí. Al desatarlos para marcharse, todos se pusieron en movimiento menos el numero 20 que seguía quieto sin moverse.
Entonces el amo dijo: "Hagan el gesto de desatar la estaca de la cuerda, pues el tonto aún se cree atado.
Así lo hicieron, y el camello entonces se paró y se puso a caminar con los demás. "
Ahora miremos hacia nosotros mismos.
A qué estoy atado? qué mi impide salir de este estado?
Generalmente, las primeras ataduras son aquellas que nacen en el ceno familiar y luego las enseñanzas escolares, las amistades sociales. Esas enseñanzas que ellos, nuestros padres, recibieron y nos transmitieron lo mejor que pudieron.
Todo este camino van creando, obviamente, muchas libertades como también "ataduras" en nosotros, - tengo que ser así, tengo que cumplir, tengo que estudiar, tengo que....- postergando el "quiero ser....", que es lo que nos libera, definitivamente.
Existen otros que te amarran a tu in-autenticidad por lo que te olvidas de ti.
Y, ¿por qué no tratar de aprovechar al máximo tus inmensas potencialidades para lograrlo?
Has hecho camino, tienes tanto dentro de tí, tantas "herramientas" para salir de eso.
Recuerda cómo has hecho en otros casos....
Deja atrás lo que te ata a la estaca mental y al deber ser...…y si sola(o) no puedes....pide ayuda!
Sé humilde, el orgullo aquí no sirve!
Anímate, entusiásmate con la vida, es la única hoy, para tí!
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“Existe alguien que por nuestros ojos mira, alguien que nos habita y toma posesión de nuestro cuerpo cuando nacemos, alguien que emprende el viaje de regreso cuando morimos: es el Alma, el músico, el intérprete de ese precioso instrumento que es el cuerpo. Vivida desde el alma, la muerte no es nada más que una transición, el proceso a través del cual la crisálida va naciendo al despliegue de sus alas.” - Jorge Carvajal L.-
