
A raíz de lo acontecido en mi país es que me hago la siguiente reflexión.
Por ejemplo, la situación de los más pobres, no podemos decir que la tierra es injusta, es la conciencia de los hombres la que permanece dormida.
Por qué tener que "despertar ", darnos cuenta, a través del dolor cuando se puede hacer por el conocimiento, el DISCERNIMIENTO y también siendo consecuentes.
Hemos vivido un gran cataclismo y hechos como estos llaman al despertar para la Unidad, eso hace que haya más acercamiento, más colaboración, mayor fuerza, más compromiso. Hay una llamada interior del alma humana para mirar dentro lo que está pasando fuera y esto no fue solo en Haití, ni en Chile, como lo es hoy, existe mucha injusticia por muchos rincones y esto es una llamada al alma humana para descubrir que los fenómenos naturales siempre han estado ahí y no se producen para destruir. Ya existía la esclavitud, la pobreza, la miseria antes del movimiento de la Tierra.
Insisto, este cataclismo es un llamado a la Unidad con nosotros mismos y con nuestros hermanos vecinos, vivamos donde vivamos. Que nos demos cuenta que no puede haber ese desequilibrio tan grande entre unos y otros y ese egoísmo que permite que mueran de hambre tantos humanos en este planeta, que la pobreza esté por todos lados, que seamos capaces de tomarnos totalmente en serio la solidaridad de todo el planeta. Tenemos que ser capaces de dejar de lado los prejuicios de raza, como los religiosos y sobre las otras naciones.
Mientras tanto habemos un inmenso grupo de personas con buenas intenciones, con buenos pensamientos, con ayuda humanitaria trabajando para despertar-nos como asi mismo a todos cuantos nos rodean.
Todos estamos orando para paliar el sufrimiento. El corazón del mundo está siendo tocado y la solidaridad está en marcha. Cada uno estamos aportando, sin embargo, nada será suficiente si no cambia la conciencia del ser humano y la Tierra está pidiendo a gritos que éste DESPIERTE Y REACCIONE desde la solidaridad, la Paz, el Amor, la Verdad, la creatividad, la tolerancia, la compresión , la esperanza y la serenidad.
Texto adaptado al blog de Rosa M Ramírez