sábado, enero 05, 2013

EL DOLOR COMO ANTÍDOTO....

...DEL SUFRIMIENTO

Dos madres perdieron a sus hijos en el mismo accidente de automóvil. Ambas sufrieron un dolor indecible. Una de ellas, al cabo de un tiempo, recuperó la alegría y sintió la gratitud por el tiempo que había podido disfrutar de su hijo. A medida que iba aceptando su muerte, su corazón se llenaba de ternura y dulzura hacia este hijo y hacia la vida. Cuando hablaba de él ya no lo hacía con pena, sino con la delicadeza y el tono entrañable que usamos para alguien que sido una bendición en nuestra vida.

La segundo madre, aún después de diez años de fallecimiento  acudía sin falta al cementerio todos los días, en una especie de ritual que la llevaba a sentirse mas cerca de su hijo. En verdad se resistía a soltarlo y despedirlo, y ella misma se sentía cada vez más cerca de la muerte que de la vida. Cuando estaba con gente todavía necesitaba compadecerse por su horrible pérdida y hablar de su  vía crucis interminable, con lo cual los demás se iban sintiendo paulatinamente más incómodos y se alejaban de ella.
Vivía alrededor de la muerte de su hijo. Y ni siquiera a sus otros hijos o a sus pareja le dedicaba la atención que merecían.

Este ejemplo ilustra a la vez el camino del dolor y el camino del sufrimiento. Vemos quien logra integrar lo difícil, atravesar sus duelos, enriquece la vida. Al revés,. quien se queda anclado en sus gemidos, se mira tanto a sí mismo que sus ojos ya no pueden contemplar a los demás ni a la realidad circundante. A todos nos golpea la vida de alguna manera, nos zarandea sin contemplaciones en algún momento. Y la pregunta clave sigue siendo ¿qué actitud vamos a tomar? ¿dónde haremos desembocar el duelo terrible que nos hinchó de furia y desconsuelo?
Otra cosa importante, aunque no menos importante, tiene que ver con que a muchas personas la desdicha les ha abierto la puerta a una vida más plena. "La desdicha abre el alma a una luz que la prosperidad no ve", dice una sabia frase que muchos han experimentado como cierta. Perder en un nivel puede ser ganar en otra dimensión. Cuando la vida golpea a las personas con reveses terribles, a veces se abre una ventana a una realidad transpersonal, a la comprensión de que somos guiados por una ¨"voluntad mayor" a una confianza renovada.





martes, diciembre 18, 2012

BELLA ANALOGIA


MUY SIMBÓLICO
 En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés. 
Uno pregunta al otro: 
- ¿Tú crees en la vida después del parto? 
- Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde. 
- ¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida? 
- No lo sé pero seguramente... habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca. 
- ¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón umbilical es por donde nos alimentamos. Yo te digo una cosa: la vida después del parto está excluida. El cordón umbilical es demasiado corto. 
- Pues yo creo que debe haber algo. Y tal vez sea distinto a lo que estamos acostumbrados a tener aquí. 
- Pero nadie ha vuelto nunca del más allá, después del parto. El parto es el final de la vida. Y a fin de cuentas, la vida no es más que una angustiosa existencia en la oscuridad que no lleva a nada. 
- Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del parto, pero seguro que veremos a mamá y ella nos cuidará. 
- ¿Mamá? ¿Tú crees en mamá? ¿Y dónde crees tú que está ella ahora? 
- ¿Dónde? ¡En todo nuestro alrededor! En ella y a través de ella es como vivimos. Sin ella todo este mundo no existiría. 
- ¡Pues yo no me lo creo! Nunca he visto a mamá, por lo tanto, es lógico que no exista. 
- Bueno, pero a veces, cuando estamos en silencio, tú puedes oírla cantando o sentir cómo acaricia nuestro mundo. ¿Sabes?... Yo pienso que hay una vida real que nos espera y que ahora solamente estamos preparándonos para ella...''