
Respecto del arte de morir, como proceso, pienso que es cuestión de tener presente que desde el día que nacemos, empieza también nuestro camino inexorable hacia la muerte, sólo que nuestra cultura y la sociedad nos venden algo diferente, por lo tanto nos cuesta asumirlo. Todo hoy está hecho para hacernos creer que viviremos eternamente…y nada es permanente!
Para morir en paz, tenemos que haber vivido una vida plena, con todo lo que nos ha tocado vivir, en ese sentido te lo digo. Vive! a como dé lugar, intensamente. Vívidamente!.
Cuántas veces he estado ante personas terminales que al darse cuenta, lo reconocen así…y entonces se produce un estado complaciente, generando paz para ellos mismos.
Los recuerdos de una vida plena, con alegrías, satisfacciones registradas nos facilitan enormemente ese momento. Por eso es que la invitación es a vivir siendo felices, permitirnos más esos instantes plenos…en cambio, nos complicamos tanto la vida…Cuántas y cuántos hoy dejamos de disfrutar un momento de felicidad por “tener que hacer otra cosa”…y nos vamos postergando una y otra vez… como si no lo mereciéramos!!
Tengo una experiencia realizada fuera del país donde les pedí a los presente recordaran algunos momentos felices,.. me creerás que les tomó mas de un minuto encontrarlos!!?...porque solo recordaban los momentos tristes, esos complicados…entonces…vamos!! Piensa tú ahora uno!!.....esto te generará endorfinas que te cambiarán el ánimo, o no?? Recuérdalo, respíralo…siéntelo..Cómo fue?
Entonces, te recuerdo ojalá tengas suficientes recuerdos placenteros, para que cuando sea necesario sean éstos los que te despidan y te conduzcan al “cambio” en paz…
Observa el agua. Para hervir va aumentando su temperatura grado a grado y que, aparentemente, no sufre cambio alguno , así, como el agua, vamos muriendo cada día un poco más, un "grado" más, hasta el día en que se produce el cambio de estado, el agua deja de tener unas propiedades y pasa a otro estado. Ese momento es el visible y decimos que la muerte se ha producido, pero la vida y la muerte son una y se balancean recíprocamente. La prueba de que eso es así, es que lo que en un momento determinado es, al siguiente ya no es lo mismo, como la respiración, la vemos como un proceso continuo pero en realidad se balancea como todo: inspirar, espirar, un momento de abstener y un momento de soltar.
El inspirar está asociado con la vida. El expirar a la muerte. Con cada expiración mueres, y con cada inspiración re-naces.
"Si practicas la atención a la respiración con asiduidad, cuando llegue el final de tu vida, morirás estando plenamente atento"
Para morir en paz, tenemos que haber vivido una vida plena, con todo lo que nos ha tocado vivir, en ese sentido te lo digo. Vive! a como dé lugar, intensamente. Vívidamente!.
Cuántas veces he estado ante personas terminales que al darse cuenta, lo reconocen así…y entonces se produce un estado complaciente, generando paz para ellos mismos.
Los recuerdos de una vida plena, con alegrías, satisfacciones registradas nos facilitan enormemente ese momento. Por eso es que la invitación es a vivir siendo felices, permitirnos más esos instantes plenos…en cambio, nos complicamos tanto la vida…Cuántas y cuántos hoy dejamos de disfrutar un momento de felicidad por “tener que hacer otra cosa”…y nos vamos postergando una y otra vez… como si no lo mereciéramos!!
Tengo una experiencia realizada fuera del país donde les pedí a los presente recordaran algunos momentos felices,.. me creerás que les tomó mas de un minuto encontrarlos!!?...porque solo recordaban los momentos tristes, esos complicados…entonces…vamos!! Piensa tú ahora uno!!.....esto te generará endorfinas que te cambiarán el ánimo, o no?? Recuérdalo, respíralo…siéntelo..Cómo fue?
Entonces, te recuerdo ojalá tengas suficientes recuerdos placenteros, para que cuando sea necesario sean éstos los que te despidan y te conduzcan al “cambio” en paz…
Observa el agua. Para hervir va aumentando su temperatura grado a grado y que, aparentemente, no sufre cambio alguno , así, como el agua, vamos muriendo cada día un poco más, un "grado" más, hasta el día en que se produce el cambio de estado, el agua deja de tener unas propiedades y pasa a otro estado. Ese momento es el visible y decimos que la muerte se ha producido, pero la vida y la muerte son una y se balancean recíprocamente. La prueba de que eso es así, es que lo que en un momento determinado es, al siguiente ya no es lo mismo, como la respiración, la vemos como un proceso continuo pero en realidad se balancea como todo: inspirar, espirar, un momento de abstener y un momento de soltar.
El inspirar está asociado con la vida. El expirar a la muerte. Con cada expiración mueres, y con cada inspiración re-naces.
"Si practicas la atención a la respiración con asiduidad, cuando llegue el final de tu vida, morirás estando plenamente atento"
