lunes, octubre 15, 2007

OTRA OPORTUNIDAD

“Si Dios me permitiera remediar las cosas, si apartara de mi este castigo, yo sería diferente. Cambiaría completamente, apreciaría lo importante de la vida y nunca más escatimaría un “te quiero” o un “te extraño”, disfrutaría los atardeceres, haría una cometa y la elevaría por el cielo azul, mientras siento el aire que roza mi rostro, leería todos aquellos libros que no he leído, caminaría descalzo sobre el pasto… reiría todo lo que callé y viviría la vida, no permitiría que me viviera otra vez, si tuviera una oportunidad!
(Etapas del proceso del morir y experiencias médico-paciente)
Gabriela Fortis – Tanatóloga

Leo este texto de una amiga querida, y me sucede algo fuerte, potente.
Si estoy en esto del Arte de Vivir para Bien Morir es porque hechos de vida y muerte han estado cerca de mí y porque la mirada que tengo sobre ella es diferente, sanadora, y por eso es que deseo comunicarlo a quien le interese.
Mi compañero de ruta, mi marido, la vida le dio otra oportunidad! – y en eso está, agradecido y disfrutando esta oportunidad.
La pérdida de un hermano pequeño, y la muerte de mis padres dejaron huellas que como el mar sobre la arena borró, convirtiendo ese sentimiento de dolor y apego, en un sentimiento de agradecido recuerdo: yo soy la manifestación de SU AMOR por la vida y por ellos mismos. Hoy honro su memoria como de todos aquellos que me precedieron. Me enseñaron el aceptar y agradecer, como dice mi amigo Dedalus disfrutar de las cosas simples, el aroma del pan en las mañanas, el cantar de los pájaros por mi ventana, apreciar y bendecir esos hilos de oro que el sol me regala cada mañana o como cuando viajo y disfruto de los atardeceres en la playa, ver reventar las olas mientras la espuma del mar me salpican la cara ; y si re-leo lo anterior, diría que estoy leyendo bastante, que camino descalza por el pasto y que aún me queda mucho por reír..Tengo la oportunidad, y tú??

La vida y la muerte, la noche y el día, inspirar, expirar, nacer, vivir y morir… es el curso natural de las cosas y yo, soy parte de ello.

martes, octubre 09, 2007

NUESTRO DIALOGO INTERNO ES SALUDABLE?

Janet tenía muchos motivos para disfrutar de la vida. Sus dos hijos progresaban en la escuela, su esposo se sentía feliz en el trabajo, y ella se había matriculado en un curso de escritura creativa en la Universidad Abierta. Siempre había sido muy cuidadosa con su dieta, nunca había fumado y raras veces tomaba bebidas alcohólicas. Acababa de iniciar clases de yoga y de gimnasia y esperaba alcanzar una mayor flexibilidad y buena forma. Al principio, Janet no se preocupó por el pequeño bulto que observó en el cuello, justo por encima del esternón, pero se lo comentó a su médico cuando acudió a hacerse un examen rutinario. El médico lo describió como un nódulo en la tiroides y recomendó practicar una biopsia con aguja. Fue un verdadero golpe cuando, pocos días más tarde, el médico la llamó para comunicarle que el informe indicaba la existencia de un cáncer tiroideo papilar.
Los seis meses siguientes fueron un auténtico reto, y Janet se sometió a una operación quirúrgica y tratamiento con yodo radiactivo; cuando se le practicó el último examen las señales de cáncer habían desaparecido. Al preguntársele qué significado había tenido para ella su enfermedad, respondió que simbolizaba su anterior falta de voluntad para expresarse a sí misma. Dijo haber colocado siempre las necesidades de los demás por delante de las propias y que, durante su enfermedad, fue consciente de haber reprimido la cólera. Su acceso de cáncer le había permitido realizar sus propias necesidades y expresar sus sentimientos ante la familia y los amigos. Ante su delicia y alegría, su esposo e hijos apreciaron verdaderamente su naturaleza más poderosa y apoyaron plenamente su deseo de expresar su creatividad.
Ahora considera su experiencia con gratitud.
Cuando un fumador empedernido desarrolla un cáncer de garganta, quizá no nos planteemos siquiera por qué surgió su enfermedad. Sin embargo, cuando alguien como Janet enferma, se ve amenazado nuestro sentido del orden y buscamos una explicación razonable, a menudo sin encontrarla. Pero, si no podemos comprender con facilidad por qué el sistema mente-cuerpo de alguien permite que surja el cáncer, lo que sí podemos hacer es tomar decisiones que fortalezcan nuestro sistema inmunitario y mejorar nuestra calidad de vida general.
- Del Artedemorir -

Al elegir comportamientos que nos aporten alegría y comodidad en este momento, podemos generar un saludable ambiente mente-cuerpo que promueva la salud. Cuando nuestra mente experimenta placer, el cerebro libera sustancias químicas curativas. Eso es algo que podemos concebir como el sistema de sigilosa escucha perpetua de las células de nuestro sistema inmunitario ante nuestra conversación interna.
He estado con personas cuyas creencias han creado su cáncer, infartos y alzheimer.
La familia ha podido reconciliarse al tomar conciencia de esta realidad.
Nuestros pensamientos y la expresion de ellos nos llevan a la sanación o directo bajo tierra... tu decides!

"Hoy es un buen día para vivir y tambien para morir"