....…y es la ley de la vida!... tener que morir de alguna manera para volver a la vida. Y esto es lo que tenemos que celebrar hoy, ahora! porque algo de nosotros dejamos atrás, algo que hoy ya no nos sirve más, algo que honraremos, porque en su momento nos sirvió, nos permitió hacer algo, resolver, cambiar, modificar, re-construir…y preservar, morir, re-nacer para volver a la vida, al Arte de Vivir.
Este es el humilde propósito de este blog: “el fin del mundo para una oruga es una mariposa para el maestro”. Que efectivamente la muerte es transformación, pasamos de un estado a otro y ojalá lo entendiéramos como este mensaje.
Anthony de Mello nos recuerda que la muerte es la resurrección. No estamos hablando de una resurrección que sucederá, sino de una que está sucediendo ahora mismo. Si mueres al pasado, si tú murieras cada minuto, serías una persona plenamente viva, porque una persona plenamente viva es alguien lleno de muerte. Siempre estamos muriendo a las cosas. Siempre estamos desembarazándonos de todo para ser plenamente vivos y resucitar a cada momento, RENACIENDO.
Te lo quise recordar para que empieces ¡ya!... te mereces este regalo….
¡Feliz Navidad!
Mi propósito es servir de ayuda en esta experiencia a quien se presente en mi camino, como Hécate, de la mitologia griega, la sabia anciana de los que se van.. "acompañante de los que no saben donde están y no van a ninguna parte".
sábado, diciembre 16, 2006
lunes, noviembre 13, 2006
”DÉ JÁVU”
Llegado el final de mi vida -un día como otro cualquiera-, me encontré en el umbral de lo desconocido, a punto de enfrentarme al mayor misterio de todos los tiempos. Pero, traspasada la línea, no había allí túneles de luz, ángeles ni demonios. Tan sólo un hombre con traje gris que se acercó y se detuvo junto a mí.
-¿Eres Dios? -le pregunté
-Jamás pretendería tal cosa -respondió-. Sólo soy la forma que tú das a una pregunta... o tal vez el delirio de un moribundo.-¿Y cuál es esa pregunta?-Ha llegado el momento de inyectar de nuevo tu esencia al principio de los tiempos, y ahora debes elegir el lugar y el momento en que se manifestará. Puedes recorrer la vida de alguna de las personas que ya vivieron o puedes recorrer la tuya de nuevo.-¿Quieres decir exactamente la misma vida? ¿No podré cambiar nada?-Por supuesto que sí. El futuro estará en tus manos, podrás cambiarlo todo, y lo harás. Y el resultado de todos tus cambios volverá a ser el mismo. Tu vida será exactamente igual a la que ya fue.Volver a vivir la misma vida... Volver a sentir la cálida luz del Sol en mi piel infantil, las gruesas y heladas gotas de la tormenta de verano que comienza, el olor a juguete nuevo, a tela limpia y lapicero... Sólo por eso ya valdría la pena retornar. Pero además, volver a verlos... A todos ellos, otra vez; y charlar, y escuchar sus voces... Y descubrirlo todo de nuevo, saborear la infinita capacidad de asombro del que ve y siente por primera vez... Y pasear al borde del abismo nuevamente sin saberlo... -Sí, volvería una y mil veces. -Doy fe de ello -dijo la pregunta. -¿Quieres decir que ya lo he hecho otras veces? -No puedo responderte, sólo estoy aquí para plantearte la pregunta. Ahora, puedes irte. Y marché hacia la luz. No la luz de la muerte ni del final eterno, sino la luz del comienzo, una vez más. Ahora soy un niño. Vuelvo a ser yo. Me dejo vivir sin prisas y sin miedo a nada ya, perpetuando sin saberlo el mito del eterno retorno. Sin recordar nada del futuro que ya fue, me deleito con el aroma de la hierba y la explosión de luz y color que se abre ante mis ojos y disfruto corriendo como no lo podré hacer algún día. Tan solo en algún leve momento me detengo y digo: "esto ya lo he vivido antes"... Pero es sólo una sensación fugaz y pasajera, un recuerdo de alguien que no soy yo... todavía. Ahora me marcho; tengo toda una vida que vivir y la persona que comenzó este relato no está aquí ya. Lo estará algún día -sin duda-, y volverá a contar esta historia a los que comparezcan aquí de nuevo, manifestando su esencia a través de los presentes, una vez más; como siempre ha sido desde que el Universo permitió que el tiempo recorriera reiteradamente su orografía infinita, conformada por un mosaico inacabable de instantes sólidos esculpidos en la trama de lo absoluto, allí donde no existe pasado ni futuro y el tiempo es sólo una circunstancia ocasional. Y así seguirá siendo por siempre, o al menos, así nos lo parecerá a los minúsculos habitantes de la cresta de la ola del tiempo, cuya esencia sólo puede manifestarse en el filo de esa línea intangible donde converge el fluir del tiempo con la historia inalterable.””
HOY ES UN BUEN DIA PARA VIVIR Y TAMBIEN PARA MORIR.
Llegado el final de mi vida -un día como otro cualquiera-, me encontré en el umbral de lo desconocido, a punto de enfrentarme al mayor misterio de todos los tiempos. Pero, traspasada la línea, no había allí túneles de luz, ángeles ni demonios. Tan sólo un hombre con traje gris que se acercó y se detuvo junto a mí.
-¿Eres Dios? -le pregunté
-Jamás pretendería tal cosa -respondió-. Sólo soy la forma que tú das a una pregunta... o tal vez el delirio de un moribundo.-¿Y cuál es esa pregunta?-Ha llegado el momento de inyectar de nuevo tu esencia al principio de los tiempos, y ahora debes elegir el lugar y el momento en que se manifestará. Puedes recorrer la vida de alguna de las personas que ya vivieron o puedes recorrer la tuya de nuevo.-¿Quieres decir exactamente la misma vida? ¿No podré cambiar nada?-Por supuesto que sí. El futuro estará en tus manos, podrás cambiarlo todo, y lo harás. Y el resultado de todos tus cambios volverá a ser el mismo. Tu vida será exactamente igual a la que ya fue.Volver a vivir la misma vida... Volver a sentir la cálida luz del Sol en mi piel infantil, las gruesas y heladas gotas de la tormenta de verano que comienza, el olor a juguete nuevo, a tela limpia y lapicero... Sólo por eso ya valdría la pena retornar. Pero además, volver a verlos... A todos ellos, otra vez; y charlar, y escuchar sus voces... Y descubrirlo todo de nuevo, saborear la infinita capacidad de asombro del que ve y siente por primera vez... Y pasear al borde del abismo nuevamente sin saberlo... -Sí, volvería una y mil veces. -Doy fe de ello -dijo la pregunta. -¿Quieres decir que ya lo he hecho otras veces? -No puedo responderte, sólo estoy aquí para plantearte la pregunta. Ahora, puedes irte. Y marché hacia la luz. No la luz de la muerte ni del final eterno, sino la luz del comienzo, una vez más. Ahora soy un niño. Vuelvo a ser yo. Me dejo vivir sin prisas y sin miedo a nada ya, perpetuando sin saberlo el mito del eterno retorno. Sin recordar nada del futuro que ya fue, me deleito con el aroma de la hierba y la explosión de luz y color que se abre ante mis ojos y disfruto corriendo como no lo podré hacer algún día. Tan solo en algún leve momento me detengo y digo: "esto ya lo he vivido antes"... Pero es sólo una sensación fugaz y pasajera, un recuerdo de alguien que no soy yo... todavía. Ahora me marcho; tengo toda una vida que vivir y la persona que comenzó este relato no está aquí ya. Lo estará algún día -sin duda-, y volverá a contar esta historia a los que comparezcan aquí de nuevo, manifestando su esencia a través de los presentes, una vez más; como siempre ha sido desde que el Universo permitió que el tiempo recorriera reiteradamente su orografía infinita, conformada por un mosaico inacabable de instantes sólidos esculpidos en la trama de lo absoluto, allí donde no existe pasado ni futuro y el tiempo es sólo una circunstancia ocasional. Y así seguirá siendo por siempre, o al menos, así nos lo parecerá a los minúsculos habitantes de la cresta de la ola del tiempo, cuya esencia sólo puede manifestarse en el filo de esa línea intangible donde converge el fluir del tiempo con la historia inalterable.””
HOY ES UN BUEN DIA PARA VIVIR Y TAMBIEN PARA MORIR.
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